UNA OSADÍA SOCRAM

HOMENAJE A UN ARTISTA




Universo SOCRAMANAI


Los mitos de la antigüedad se han configurado como grandes metáforas, donde encerraban el conocimiento, la filosofía y el humanismo. No eran un fenómeno religioso. Sus deidades estaban ancladas en la tierra y en el tiempo presente. Los seres mitológicos acercaban mundos diferentes, naturalezas aparentemente incompatibles, pero eran entes cargadas de vida humana. En ellos se encuentran todas las respuestas que dieron al hombre clásico. Los sentimientos, las pasiones, la guerra, el odio, el amor, la organización de la polis, la trasgresión, la libertad, la esclavitud. Las diosas y dioses, así como los héroes y los semidioses, estaban encarnados en el pueblo porque emanaban de la naturaleza, no venían de un más allá incomprensible. La mitología griega y latina sigue siendo un compendio humanístico, en todo el orbe Mediterráneo. Esta reflexión personal obedece a la irrupción del pintor y creativo Socram, con su colección de Peces Teta, en la Villa y Corte de Madrid. Ya había tenido la ocasión de conocer su pintura y también me había trasmitido el interés por conocer estos seres tan próximos en el tiempo y tan lejanos a nuestra cultura. Actuales porque viene a crear una mitología del siglo XXI, que en sí mismo supone un escándalo dentro de nuestra cultura, preñada de prejuicios judeo-cristianos, causantes de la esclavización del hombre libre. Deshumanización del hombre. Socram pretende captar su atención, a todo aquel que se acerque a sus Peces Teta. Habla en un tetabulario, jerga para adentrar a este pequeño gran universo. El mundo de socramanai, así como el Centro Internacional para conservación del Ser Humano; producto de su quijotesca imaginación, están llenos de aparentes locuras. Cuando uno concluye de leer el Quijote, tiene la sensación de haber trascurrido por un disparate de tales dimensiones que permite comprender la locura y la cordura como virtudes del mismo ser humano. Y el hombre se siente más cerca del otro hombre. Aproximándome a los Peces Teta es mi deseo no dejarme seducir por su descubridor. Aunque ya no le pertenecen, no podemos renunciar a descubrir sus disparates. Socram abandona por unos días sus místicos encierros en la Alambra de Granada y llega a Madrid para presentarnos estos seres de la mitología actual. Personajes alegóricos, en principio trasgresores y de estética provocadora, pero vivos y reales. Es mi desea hacer una lectura personal y extraer mi propio disparate. Me gustaría ser cómplice de su provocación y ayudar a descubrir su creatividad. Quizás lleguemos todos los espectadores de su obra al mismo ágora, aunque por ca-minos diferentes. En principio Socram no es original en fusionar un pez con una teta. Dos entes que pertenecen a mundos diferentes, como también lo eran las partes del cuerpo de las sirenas. Tierra y agua. Como tampoco eran compatibles los hombres y los caballos en el mundo de los centauros y la leyenda del Minotauro. La teta no es símbolo de vida, es la vida misma en forma de alimento, la leche. Las tetas de una hembra, están preñadas de ternura, placer, generosidad, dulzura, fuente de supervivencia. Una loba amamantó a Rómulo y Remo. La trasgresión se produce cuando Socram pretende que la sangre caliente de la glándula mamaria sufra un apareamiento con la gélida sabia de un pez, haciendo compatible dos mundos que no están dispuestos así en la teología judeo-cristiana y por tanto en el orden occidental. Pero sí en la mitología (tetología). Los peces fluyen en la gran placenta del agua. Elemento de vida. El ser humano es casi todo él líquido elemento. Socram establece una trasgresión de las formas puritanas, fosilizadas por morales estériles. La palabra teta está considerada como mal sonante. No es estético amamantar en público a un niño ¿Por qué? Porque una teta no es sólo fuente de vida de un infante, es el motivo de placer de un hombre enamorado. En términos más naturales, de un animal en celo. Y entre sábanas las tetas recobran otra carta de presentación. Clandestina, hipócrita, inmoral. Hacen presente a Eros, sin contaminación de las religiones monoteístas. Los Peces Teta son hijos de Eros y de Natura. Su razón de ser es expresión de Amor, de libertad. Son trasgresores de lo establecido por la polis, se alejan de lo políticamente correcto. Libres por naturaleza, niños eternos. Existían antes de que Socram los concibiera en su imaginación. Por este motivo ya no le pertenecen, son patrimonio de todos. Los peces viven en el frío, la lejanía, el aislamiento y sin embargo en el universo socramani buscan y encuentran la transubstantación con las tetas. Los Peces Teta adoptan expresiones de cariño, calor, pasión y ternura. Donde ya todo es posible: La armonía, el placer, la tolerancia y la compenetración. Irradian fuego y calor. Proceden del mundo de Poseidón y de Terra. La leche y el agua son elemen-tos vitales para la supervivencia del ser humano. Cuanto más escándalo provoca la trasgresión de este maridaje de los Peces Teta en un mismo ser mitológico, más armonía y felicidad se alcanza dentro de la misma esencia del ser. Los Peces Teta son el amor, los besos, la cópula, la procreación. Son seres vivos, calientes, sensuales, sexuales. No son asexuados, son machos y hembras y hembras y machos a la vez. No viven bajo ningún yugo moral. No rinden cuentas a ninguna deidad. Su armonía les hace libres. Socram utiliza el barro (arcilla y agua) para modelar los Peces Teta, como se acaricia a una mujer. O una mujer acaricia a un hombre. Cada uno de ellos es una manifestación de Eros, Amor, Cupido… Quizás los Peces Teta, también, pueden disponer de un ciclo vital. El trigo germinado en la Tierra y madurado por el Sol, se hace harina que amasada con Agua, las manos de Socram, podrán acariciar la idea de amasar nuevos Peces Teta de pan candeal, no ácimo, que sirvan de alimento… Serían el sacramento de la comunión del ser humano con lo diferente, lo contrario, lo discrepante, lo imposible, lo intolerante, lo disparatado, lo feo, lo bello… Los Peces Tata son unos entes pertenecientes a la mitología de hoy que vienen del pasado. Y habitan en el Olimpo de sus congéneres, es decir en nosotros. Son la invitación constante para que saquemos la mayor rentabilidad posible a esto de vivir. Son la expresión de una gran metáfora. Figuras retóricas (tetóricas) que representan lo que no son. La percepción habitual del objeto, un pez con forma de teta o una teta tomando la de un pez, cambia el significado si cada cual se deja guiar por la loca de la casa (1), que es su imaginación.


Pedro Taracena Gil

Es fotógrafo de la Real Sociedad Fotográfica

(1) Cita de Teresa de Ávila

Artículo publicado en Guadix (Granada) abril de 2006


GALERÍA DE LOS PECES TETA




"El Beso de los Peces Teta"
Óleo sobre tabla 80 x 110



"El Pez Teta"
Óleo sobre tabla
122 x 100





"Pez Teta Culo"
Carámica





"Cópula de los Peces Teta"
Óleo sobre tabla
122 x 122




"Pez Teta Ola"
Cerámica




"La Multiplicación de los Peces Teta"
Óleo sobre tabla 122 x 122




Madrid 2005

A mi amigo Pedro.
Te brindo mi pincelada
por la energía que tienes.
Gracias
 Socramanai

UNIVERSO SOCRAMANAI

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2 comentarios:

  1. tengo una obra de SOCRAM y desearia saber su titulo peteledmx@gmail.com

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  2. tengo una obra de SOCRAM y desearia saber su titulo peteledmx@gmail.com

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